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Psicología Infantil

Mi hijo no quiere ir al psicólogo: cómo hablarlo sin presionarle

Si tu hijo no quiere ir al psicólogo, cómo abrir la conversación sin presionar, qué preguntas pueden ayudar y cuándo pedir orientación profesional.

5 min de lectura Por Redacción de ILURO

Que tu hijo o hija rechace la idea de ir al psicólogo no significa que la conversación esté perdida, ni que tengas que convencerle a toda costa. El primer paso no es insistir, sino entender qué hay detrás del «no»: puede tratarse de miedo a lo desconocido, de vergüenza o de cualquier otra razón, y la forma de averiguarlo es preguntándole, no dándolo por hecho.

Tampoco la negativa a hablar o a acudir permite sacar conclusiones sobre lo que le pasa. Interesarse por su vida de forma habitual, escuchar sin juzgar y tomarse en serio lo que expresa es una base que ayuda tanto si la situación se resuelve sola como si finalmente se necesita apoyo profesional NHS.

Antes de hablar: elige el momento y deja a un lado el objetivo de convencer

Busca un momento tranquilo, sin prisa ni interrupciones. Puedes plantearlo como una conversación para conocer sus dudas, sin exigir que decida en ese instante si quiere acudir. Si tampoco quiere hablar entonces, puedes dejar abierta la posibilidad de retomarlo y pedir orientación como adulto.

Preguntar qué le frena, en lugar de asumir el motivo

El rechazo puede tener orígenes muy distintos: miedo a lo desconocido, vergüenza, pensar que ir al psicólogo significa que «algo va mal con él», preocupación por que se enteren amigos o compañeros, o simplemente no ver la relación entre esas visitas y lo que a él le preocupa. Son posibilidades que conviene preguntar, no explicaciones ciertas que impongas. Explorar qué dificulta la idea de consultar y reconocer ese temor sin minimizarlo puede facilitar la conversación YoungMinds.

Algunos ejemplos de preguntas que puedes plantear (son ejemplos para inspirarte, no frases garantizadas):

  • «¿Qué imaginas que pasa cuando alguien va al psicólogo?»
  • «¿Hay algo de esa idea que te dé vergüenza o te preocupe?»
  • «¿Preferirías que fuéramos juntos la primera vez, o que te lo contara antes otra persona?»
  • «¿Qué te haría sentir más cómodo si algún día quisieras probarlo?»

Adapta el lenguaje a su edad y a su forma de comprender las cosas: con un niño pequeño bastan explicaciones sencillas y concretas, y con un adolescente conviene menos rodeo y respetar que pueda necesitar tiempo para pensar. En ambos casos, la honestidad es la mejor base.

Qué conviene evitar en esa conversación

Durante la conversación conviene cuidar estas tres cuestiones:

  • Mentir sobre el destino. Explica con honestidad adónde vais y para qué; no presentes la visita como si fuera otra actividad.
  • Usar el psicólogo como amenaza. Frases del tipo «si sigues así, te llevarán al psicólogo» transmiten que ir es un castigo o que hay algo malo en pedir ayuda.
  • Prometer secretos absolutos. Evita asegurar que «todo lo que digas se queda entre vosotros». Podéis preguntar a la profesional qué información se comparte, con quién y en qué circunstancias.

Explicarle qué papel tendrá él y qué se comparte

También puede preocuparle quién participará en las sesiones. Podéis preguntar cómo se escucha su opinión, qué consentimiento se necesita y qué papel tendrá la familia en su caso. Después, explicadle lo que os haya indicado la profesional con palabras que comprenda, sin prometer condiciones que todavía no conocéis.

Si él no está listo, tú sí puedes pedir orientación

Que tu hijo no quiera acudir no obliga a posponer toda búsqueda de ayuda. El servicio de psicología infantil del gabinete contempla que los padres puedan pedir orientación sobre la situación de su hijo aunque el menor no acuda a consulta ILURO. Eso sí: que los adultos reciban orientación no permite concluir que el menor no necesite en algún momento atención propia; es una vía para acompañar mientras se abre la conversación.

También puedes consultar con la pediatría o el CAP de referencia si tienes dudas sobre el bienestar de tu hijo o hija. Y si en algún momento aparece una preocupación urgente, en Cataluña el 061 Salut Respon orienta sobre salud mental las 24 horas, y el 112 es el número de emergencias Generalitat de Catalunya.

Orientación para padres en Mataró

En Gabinete de Psicología Aplicada Iluro, en C/ Hospital 42, Local 5, 08301 Mataró, puedes plantear como madre o padre cuestiones como cómo abordar la conversación con tu hijo, qué dudas llevarle a la profesional o cómo proceder si sigue sin querer acudir. Puedes conocer el servicio de psicología infantil y, si tu hijo o hija es adolescente, el de psicología juvenil. Para pedir orientación o concertar una primera toma de contacto, llama al 937 061 167 o escribe a través de la página de contacto.

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